miércoles, 26 de febrero de 2020

Renview: METAL GEAR SOLID V: The Phantom Pain

Kojima lleva desde hace poco mas de 25 años deleitándonos con sus trospideces de espías, roboces y largas conversaciones sobre el sentido de la vida y la guerra. También lleva años diciendo que “este es el ultimo Metal Gear que hago” y años de “a cada título la promo mas grande y más pasta me gasto en merchandising".


Y cuando sumas esto ultimo a una compañía que, a fin de cuentas es una empresa y las empresas quieren pasta cuanto más rápida mejor y sobretodo cuando te has dejado bastante mas de mil duros en producir una funda de silicona para el iphone o una chupa de cuero como la que lleva Big Boss y PR stunts… Pues acaban habiendo rocecillos, pueden cancelarte un juego o incluso puedes acabar yéndote a la puta calle.

Por culpa de esas putas prisas, de ese “sácalo como esté, que eres mas cabron que Calatrava con los presupuestos” MGSV, el pináculo y eslabón perdido de la obra de Kojima no es un juego de 10 como lo vendian en las reviews y se queda en una sacada de rabo a media vela. En una polla HD y a 60fps, en ps4 y pc, pero que no está dura del todo sino morcillona.


Dicho esto, entremos más en detalle y desde el principio:

Ground zeroes como demo, como muestra a 15 pavos (si es que lo deberíamos haber visto venir todo esto desde entonces) ya daba para paja: la “ jaig definishon”, la fluidez de movimientos, el “hay mas de una ruta”, el poner el tema de John Cena a toda leche en el helicóptero que envías de señuelo mientras tu te cuelas por la puerta trasera, el walkman con las cintas para descubrir pedacitos de historia… Y piensas: “ si esto mas PW es lo que va a ser the phantom pain entonces voy a por la carretilla para poder llevar mi gigantesca erección. Y ADEMÁS TENDRÁ ONLINE”. Billetes a la pantalla, pre order, hype en vena…


Entonces llega el 1 de septiembre…






Metes aquello en la consola, lo instalas… Y el fotorrealismo te pega en toda la cara. Ahí el 720p/1080i de ps3/ps4 Empiezas en el hospital con una secuencia que te lleva a sacar conclusiones muy locas, empieza la paranoia y las especulaciones. ¿Eres Big Boss? ¿Como que Big Boss es mi fantasma? ¿Soy Big Boss y me veo como tal pero me han hecho cirugía para que no me reconozcan? Cosas muy locas, edición de personajes para lo que asumes será tu avatar en MGO. Empieza lo jugable actuando de tutorial para los controles, ahí esta sin brazo, con un trozo de metralla en la cabeza apretando en el nervio óptico, arrastrándote por el suelo y siguiendo a un tío con el culo al aire que se hace llamar Ishmael. Básicos de sigilo, de tiros y de presentación de mini psycho mantis y de el coloso en llamas.


Tras escapar del hospital el juego se abre. Se abre pero no mucho por que tu equipamiento es el que es por que Ocelot es un rata… O Miller, o los dos, por que era el propietario de Diamond Dogs hasta que volvieses y preguntases “y que hay de lo mio?”. Y ahí estas en Afganistán, en plan el negro de Old Spice diciendo “this game is now diamonds. I’m on a horse”, con todo el wohooo y el cigarrito electrónico en plenos años 80 y esperando a que se haga de noche para poder infiltrarte y rescatar a Miller. Salvas a Miller, recreas el trailer, vuelves a la base y, solo entonces, te explican como funciona todo el sistema de gestión y rescate de soldados.

Calzandome un cigar a lo sara montiel. Espacio patrocinado por seiko y una mecánica que estaba en el Deadly Premonition.

Y el juego se abre todavía mas: free roaming por Afganistán, misiones, I+D, elige tu equipamiento, rescata un perro, rescata cabras, rescata pájaros, roba recursos, secuestra soldados y adoctrinarlos en el “Love thy Boss” y encuentra nuevos personajes y viejos conocidos: algunos bien (como Miller) y otros completamente desaprovechados (como el mismo Skullface que pasa de ser el cabron implacable y enfermo del ground zeroes a el primo sheriff socarrado de Albert Wesker)

Todo esto con un control rebueno y una amplitud de aproximaciones para el mismo problema increíble:
¿Camuflaje y caja y no pegar ni un tiro? si
¿Convertir el asentamiento militar en la próxima siesta popular soviet y gasearlos a todos con gas somnífero? claro
¿Dejar KO a soldados usando señuelos que inflas en cuanto pasan por encima? también
¿Acabar con un jefe final dejándole caer cajas de suministros encima? dale
¿C4 en un cadáver para que la patrulla que lo encuentre se lleve una sorpresa? a discreción.
¿bombardeo de fuego y plomo mientras disparas la minigun de tu helicóptero a ritmo de “You spin me round”? Joder si.


Del sigilo mas absoluto al asalto mas estridente. Y todo esto usando a Big Boss o a cualquier soldado que este en la unidad de combate (de hecho, hacer misiones con ellos les ayuda a subir sus estadísticas). Tras tropecientas incursiones ves que los soldados aprenden de sus errores y de cómo actúa ese “fantasma de los globos” que eres y empiezan a llevar cascos en vez de gorritas de tela (que hay que ser gilipollas para no llevar casco de entrada), armaduras de artificiero, visión nocturna o instalan cámaras… Todo con tal de hacerte cambiar tu forma de jugar o hacértelo más jodido si te empecinas en seguir actuando como lo hacías.
También hay que decir que para conseguir rank S prima la velocidad con la que hagas todo por encima de número de cadáveres o ruido que hagas, con lo que acaba primando la destrucción. Pero, a fin de cuentas, las posibilidades están ahí.

A todo esto, el juego funciona hasta en una tostadora: Chapó por kojima productions y el fox engine.

Después de jugar a metal gear solid acabas viendo a los que venden globos con otros ojos. Seguro que son enviados de Big Boss para extraer con fultons de mickey a vuestros hijos y hacer un ejercito de niños soldado…

La historia avanza a base de misiones sueltas entre tanta misión principal y secundaria repetitiva de “rescata/mata/destruye a X” donde X es un soldado, un prisionero, un vehiculo, un arma… En algunos momentos una misión que parecía no importar llega al final y te llevas una sorpresita en forma de Sahelantropus o la Skull unit. Toda la historia avanza de forma lenta y de forma difusa. Lejos quedan ya las escenas de 2 horas, las conversaciones de codec. Ahora todo va por secuencias cortas, comunicaciones de radio y cassettes mientras tu haces tus cosas. ¿Se echa de menos? Si, pero al mismo tiempo no ya que puedo seguir jugando y haciendo mis cosas de Big Boss e ir enterándome de la película en vez de sentarme delante del monitor y tener que prepararme un cubo de palomitas.

Cuando no te lo esperas el juego se abre más y pasas de Afganistán a África con sus junglas, su gorilas en la niebla, sus guerrillas y sus niños soldados que ojito con descerrajarles un tiro que la misión falla y vas saltando entre desierto y sabana. Entonces, tras X misiones, llegas un punto en el que dices: bueno pues ya está… he reventado el metal gear de turno, he matado al malo y he evitado una pandemia. 2x1. Viva y bravo, un puro para celebrarlo.

ES EL CICLO SIN FIIIIN

…Y el juego te hace “que no, que es coña. Entra parte 2.”, te hace un “en el próximo capítulo de 24, te saca todas las escenas que verás (Todas, porque se pueden contar con los dedos) y te lanza a 5 misiones nuevas mal contadas y un popurrí de "haz lo de antes pero mucho mas jodido”. Con mucho más jodido quiero decir que para empezar el sistema de reflejo está desactivado, con lo que si te trincan no tendrás esos segundos de matrix para pegarle un tiro antes de que alerte toda la base. Luego el supositorio te viene en varios sabores: que si te has de apañar con lo que encuentres como en los primeros juegos, que ahora todo cristo va con lanzamisiles Tierra-Tuerto o que si te pillan misión fallida y para casita (paradójicamente bombardear una colina hasta que no quede ni una hormiga viva entra dentro del sigilo total: nadie te vera si no hay nadie para verte). Y llegan los “finales” cada uno a diferentes tiempos y solo uno de ellos es el auténtico, aunque para conseguirlo tendrás que echarle unas horitas a mejorar la base.


Tampoco el Big Boss que controlas es el Big Boss que todos conocíamos. Es un Big Boss mas callado, nada queda del Naked Snake novato de MGS3 o del vic boss que creía en santaclaus de PW. Es, a nivel argumental, un Big Boss que se ha tirado 9 años en coma, ha perdido un brazo y que tiene el cuerpo como un jodido Ferrero Roché de metralla y piños; y, a nivel jugable, un Big Boss hecho para que tu te sientas Big Boss: que las palabras que tú querrías decir se entrelacen con las que dice él al estilo de tantos otros personajes en otros videojuegos. Y no solo tus palabras sino tus actos conforman a ese Big Boss que puede ser tanto un héroe que salva gatitos y perdona vidas a un genocida con lanzacohetes.

También podría ser que por el caché de Kiefer Sutherland les saliesen las líneas a precio de oro y le dijeran “pues ponme un cuarto de kilo y unos huesos para el caldo” y por eso habla tan poco.

"This game is dedicated to the brave mujahideen fighters of afghanistan"

Pero de todo lo dicho antes lo que acabas haciendo sobretodo es jugar a PMC manager 2015. Gestionando el crecimiento de la mother base, los equipos a los que se asignan los reclutas, el desarrollo de nuevo equipo, el enviar a tus soldados a hacer encargos y ganar mas dinero y materiales… Todo mas cómodo y menos farragoso que en PW donde la unidad de cafetería ha sido sustituida por unidades mas útiles como la de inteligencia o la de defensa de la plataforma. Si defensa, y no defensa de la IA del propio juego: el modo para un jugador va entrelazado con el multijugador y otros jugadores pueden asaltar tu base y robarte suministros y personal. Aunque lo mejor es que los servidores de Konami son tan putamente inestable que cuando vayas a vengarte tu probablemente no puedas por que la conexión se corte o dios sabe que pollas. Al final acabas jugando sin conexión por que estas hasta los cojones que hagas lo que sea haya algún tocacojones invadiéndote la base. Para este multiplayer mejor que ni lo hubiesen puesto o que la opción de jugar offline la pusiesen dentro del menú principal y se mantuviese siempre activada en vez de hacerme abrir el centro de control aéreo, estar 2 segundos en online e inexplicablemente que en esos 2 segundos que vengan 2 PMCs en plan comando de gitanos a un hotel abandonado y me roben todo el puto cobre.


Quiet se merece un breve punto aparte después del machaque que ha dado los medios con el personaje. Su arco argumental intenta tener relevancia en el principal pero acaba siendo una relevancia cogida con un par de grapas del chino. Es un eyecandy de los que Kojima tiende a meter en sus juegos. Pero al menos es un eyecandy útil: puede hacer reconocimiento de un asentamiento y limpiarlo de soldados en cuestión de un minuto y es capaz de encargarse ella solita de una armored skull unit que ya es decir. ¿Es útil? Si, a nivel de jugabilidad es una bendición tenerla para reconocimiento o para limpiar asentamientos. ¿Podría haber sido mejor personaje y podría haber seguido siendo eyecandy sin rozar el ridículo y sin intentar justificar, de forma cutre, lo injustificable y rebatible dentro del propio juego? también.


—SPOILER ALERT—


Si has sido lo suficientemente aplicado y has mejorado la motherbase hasta cierto punto desbloqueas una revisión del inicio del juego. Y eso sirve, mas que nada, para confirmar unas sospechas que muchos tenían hace meses.

Estaba claro que si mirabas los trailers y te fijabas en cositas a lo largo del juego y sumabas 2+2 no son 5 sino 4. El Big Boss que controlas no es nuestro Big Boss sino un doble hecho para despistar a XOF y a Cipher. Con este giro de guión se explican cosas como que entre MG y MG2:SS mates dos veces a Big Boss, que el de verdad nunca hubiese perdido un brazo y no tuviese un cuerno de metralla, la implicación con los niños soldados y sus experiencias le llevasen a ser el carbón sanguinario del primer Metal Gear y que diese negativo en el test de paternidad con mini-liquid.

Tras la ultima escena de este final verdadero y semi-secreto llega una conversación de Miller y Ocelot: hablando de cómo Big Boss se la ha metido doblada a todo cristo: Ocelot que entiende y Miller de un amargado absoluto por que le han dejado atrás y jura venganza.

Kojima, con la edición de personajes al principio, todas las mecánicas de decisiones junto con este giro revelador; ha querido que nos sintamos Big Boss. Que esta, la última entrega de la saga, fuese nuestra historia.
Pero por azares del destino, por esas torpezas, los problemas de sacar el juego “al dente” y porque este tipo de giros no le sienta bien a todo el mundo ha conseguido otra cosa de rebote: que los que lo juegan se dividan entre los que se sienten Ocelot y los que se sienten Miller. Entre el que aun reconociendo que el juego tiene fallos, algunos muy rechinantes, lo adora y lo exprimirá 100 horas más aunque sea repetitivo y el que se ha desencantado por que “no es lo que era”, por que han sido víctimas del hype, como Miller esperando 9 años, y lo ve todo como una patraña que, aun destilando aquel genio de antaño, no es lo que le prometieron.


—END SPOILER ALERT—


Kojima ha querido que este, su último MGS, fuese una experiencia para los jugadores y que mediante hacer de Big Boss un recipiente medio-lleno y mediante nuestra forma de jugar nosotros fuésemos Big Boss. Pero es una jugada que no ha salido del todo bien porque todos querían al carismático Big Boss de los 3 anteriores juegos.
Y a nivel jugable ha pasado lo mismo: le ha quitado peso a toda la parafernalia de secuencias y llamadas de codec de los antiguos para dejar paso a poder jugar mientras te enteras de la historia a base de audio y secuencias sueltas cortas. Para colmo de males está el problema de que faltan cosas, faltan escenas y misiones que parecía que iban a estar según el material promocional. Y eso no le ha sentado nada bien a la gente. Está esa sensación de inacabado, de que está todo pero no está, esa sensación de que nos falta algo y que jamás estará completo (salvo por la magia negra de los DLCs si Konami se digna a restituir el capitulo 51). Esa sensación es el dolor fantasma que nos ha tocado aguantar. Por estas torpezas y/o decisiones Kojima y Konami han conseguido, de rebote, que se extrapole el título del juego a sus jugadores.


Veredicto: ¿Juegazo? si, ¿El mejor de la saga? no, seamos sinceros. Eso no quita que le haya echado muchísimas horas y me lo haya pasado genial jugándolo.


1 comentario:

  1. "Seguro que son enviados de Big Boss para extraer con fultons de mickey a vuestros hijos y hacer un ejercito de niños soldado…"
    ORO
    A mí me parece un juego de esos que te lo pasas entero, lo entierras y, años después, lo abres, bombardeas todo, haces fulton a mil polladas y te lo pasas como un crío con juguetes nuevos para luego cerrar, desinstalar y no volver a jugarlo en unos años más.

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