miércoles, 9 de diciembre de 2020

Renview: RiME

España en los 80 lo petaba mucho en cuanto a la producción de videojuegos. Tiempos que yo no he conocido pero en los que con un spectrum, amstrad o commodore y mucha paciencia podias acabar haciendo un señor juegazo. Luego nos fuimos al garete durante mucho tiempo y tras pyro studios, con su prometedor inicio y posterior enranciamiento en una década con el cambio a Paro Studios en 2008, nos volvimos a estancar. No ha sido hasta que han aparecido una serie de facilidades, cada vez mayores, para el desarrollo independiente de videojuegos que no ha vuelto a resurgir esta faceta. Y joder con que fuerza.

Pero yo no he venido aquí a hablar de SPAÑA. Sino del último trabajo de uno de los desarrolladores patrios, Tequila Works.

Cuando vi RiME (que así se llama el jueguico) anunciado para PS4 fue un “ojala en PC” instantáneo: gráficos coloridos muy cucos como los del wind waker o the witness, un mundo inmenso a explorar escalando, nadando, saltando y puzles como en ICO o The last guardian.
Menos mal que a veces los deseos que uno piden se cumplen y hay versiones para elegir y, viendo que mi ordenador superaba los requisitos mínimos, me lancé a la precompra.




Nuestro protagonista, definible como el indio Yakari hace cosplay de Pit, aparece en una isla tras naufragar. Voy a hacer un inciso aquí antes de continuar: me encanta el diseño del personaje. Los gritos para activar interruptores, que se ponga a cantar si martilleas el botón de acción, que ría, el ajustarse las sandalias o cuando se tapa por el frío… todo eso le dan humanidad y adorabilidad a partes iguales.

Tras unos minutos en los que el juego, sin darte LA MAS MINIMA CHAPA, te enseña cómo van las cosas de una forma hiperintuitiva. Al poco conoces a un Fenec el cual actúa en algunos momentos como punto de guía visual de por dónde has de ir y en un punto aparece una figura que va con una capucha roja y que parece importante puesto que siguiendo la lógica videojueguil si un personaje, a la que mueves la cámara desaparece, es importante (si no es un juego publicado por bethesda)
Y Todo así: llegas a un área nueva, observas, se te plantea un obstáculo/puzle, aprendes a usar una mecánica sin frustrarte y de la forma más intuitiva posible, superas el puzle, te sientes satisfecho y sigues mientras intentas averiguar que ha pasado en la isla a través de sus murales, esculturas y directamente los escenarios. Las mecánicas funcionan como un reloj, los controles y la cámara dan gusto y la IA funciona como tiene que funcionar. A destacar una de las mecánicas de puzle: la cerradura. En más de un momento tienes que mirar por una especie de altar con un agujero en forma de cerradura y jugar con la perspectiva, alineando algún tipo de elemento del escenario con otros para poder conseguir un objeto, abrir una nueva zona, etc…

Tienes de todo: desde el clásico interruptores y temporizadores al guía a una criatura para que active interruptores/abra zonas. Por cierto, “piernas” aun sin tener cara, es adorable y consigue transmitir sentimientos.



Dicen que los puzles son fáciles. No lo negaré: lo son. Pero tampoco quiero quedarme encallado 5 horas en un punto por culpa de necesitar hacer algo en el momento justo, me estropea la experiencia. Tampoco es muy largo, pudiendo ser finiquitado en 5 horas, pero la cantidad de coleccionables que hay ocultos y que desvelan más cosas sobre la historia da para mucho juego (como pasaba con el shadow of the colossus y el desbloqueo de ítems o el desbloqueo de trajes del The last guardian) Literalmente hay zonas que accederás si juegas una segunda vez si exploras un poco y cuando no estés tan centrado en avanzar.

El apartado gráfico y sonoro es de sobresaliente. Los efectos sonoros están cuidadísimos y la banda sonora es una maravilla James Horneriana con una preciosa nana en español como canción de créditos. Que se note de dónde sale esta joya. 

No creáis que no hay otros peligros a parte de las caídas desde decenas de metros de altura…

A pesar de eso el juego se ve de re-chu-pe-te y además tienes una buena variedad de parámetros gráficos a modificar. Vegetación, agua, lluvia, animalitos… Todo se mueve y parece vivo. El mundo tiene ciclo de día y noche haciendo que pases de mañanas soleadas a noches en las que puedes ver un cielo lleno de estrellas y los escenarios son enormes y detallados: unas setas aquí, una ramita allá, unas ruinas más allá, unos cristales incrustados en aquella bóveda… Y todo en un estilo adorable y colorido, que recuerda a The witness/journey/abzu, a la par de Daliesco (me ha recordado un huevo en muchas cosas a un corto que hizo Dalí para la Disney, “Destino”: desde arquitectura hasta mecánicas)

Mirad que rebonico que es todo, joder. 


Por ultimo mencionar que la historia, desvelándose poco a poco, va a matar. Es un proceso que te prepara poco a poco para que al final sientas que te han pegado con una almádena en la patata y te haga sentarte con la cabeza entre las manos unos minutitos. Puedes pensar que sabes cómo va a ir, que sospechas que está pasando en la isla. Pero aunque pase y te lo confirme la sensación va a seguir ahí. Y eso es un señor logro.

Veredicto: Es de esos juegos de "videojuego como forma de arte pero sin descuidar el resto de aspectos" vale la pena jugarlo, mucho. 

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